soy una chica soñadora, pero a la vez sabe lo que quiere, romantica, apasionada, cariñosa, me gusta mucho la musisa, leer, escribir poemas, me gusta hacer ejercicios, pero lo que mas me gusta es tener muchos amigos y amigas.
Se cuenta que un monje sufría con gran paciencia unas fuertes tentaciones, y las vencía por amor a Dios. Pero un día notó, con gran sorpresa, que ya no era molestado por ningua mala inclinación. Admirado, se puso a reflexionar: -Seguramente el señor ha determinado ya no poner a prueba mi fidelidad. Pero... ¿porque? Entonces, aquel monje se fue a la iglesia del convento y se puso a orar diciendo: -Señor, ¿Que ya no soy digno de padecer y luchar para probarte que te amo sobre todas las cosas? ¿Será que ya no merezco, como mis demás hermanos, acrecentar tu amor venciendo las tentaciones? ¡Devuélveme, señor , mis tentaciones! Yo sé que nunca nos pruebas más allá de nuestras fuerzas, ni nos falta tu ayuda para convertir las tentaciones en victorias y en méritos. Y se dice que Dios le devolvió sus tentaciones y el monje recobró la paz.... Amigo: no te olvides de que en el Padre nuestro, jesús no nos enseñó a pedir al Padre que nos quite las tentaciones, si no que no nos deje caer... Las tentaciones te hacen acudir a Dios. Te vuelven humilde y compresivo con las debilidades de otros. Hacen más fuertes tus virtudes y son ocasión de nuevos merecimientos.